Entendiendo el Alzheimer: El cine como hilo conductor

“Entendiendo el Alzheimer. El cine como hilo conductor.”
Fragmentos de esta película realizada por el Prof. Dr. Ignacio Brusco.

Publicado en Familiares, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario

Estrategias básicas para cuidar a un familiar con Alzheimer

Para que no se sientan vigilados y estén seguros en todo momento, podemos poner algún tipo de artefacto sonoro o campanilla en las puertas de las estancias para saber adónde van

Síndrome-del-cuidador-500x333

Cuando nos dan el diagnóstico de que algún familiar cercano sufre Alzheimer, nuestra vida cambia. Es entonces cuando se inicia un nuevo proceso en el cual, es vital que toda la familia se mantenga unida.

No solo debe priorizarse el bienestar del enfermo, que es fundamental, sino también nuestra fortaleza emocional y el aprender a enfocar el día a día de otro modo para asegurar una buena calidad de vida, tanto para el dependiente como para los cuidadores.

Hemos de tener en cuenta también que a día de hoy la longevidad es más elevada, con lo cual, es frecuente que ancianos con edades comprendidas entre los 70 y 80 años tengan mayor probabilidad de ser diagnosticados con enfermedad de Alzheimer.

No obstante, a pesar de ser conscientes de que estamos ante una de las enfermedades más tristes que puede sufrir el ser humano, ahí donde el olvido desdibuja grandes vidas y experiencias únicas, los pacientes con demencias suelen reaccionar muy bien a las emociones.

Ese lenguaje único y universal que nunca debemos dejar de practicar con ellos a pesar de que no nos reconozcan.

Te invitamos a conocer una serie de pautas que te irán muy bien para atender a tu familiar con Alzheimer.

1. La importancia de las rutinas

Cuando a un anciano con demencia le ofrecemos un medio seguro, controlado y familiar donde se siga una rutina habitual, la persona se va a sentir más tranquila.

Cualquier cambio inesperado va a ocasionarles un estrés innecesario y una preocupación que puede llegar a desequilibrarlos emocionalmente, de ahí que valga la pena tener en cuenta estos consejos:

  • Que la persona se vea envuelta de cosas que le son conocidas y que hayan formado parte de su vida: las fotografías, objetos personales, sus libros, flores, sus mascotas
  • Procura que haya estímulos visuales que les recuerden cada día dónde están y en qué día están (calendarios con fotos de la ciudad donde viven…).
  • Establece horarios fijos para las comidas. Ten muy en cuenta que a pesar de haber desayunado, por ejemplo, es muy posible que lo olviden y que te lo pidan de nuevo.
    • ¿Qué podemos hacer? Procura que tengan un reloj lo bastante grande a su lado donde podamos marcar los horarios de comidas para que lo vean a simple vista.
  • Ahora bien, cabe decir que estos consejos, sin duda, dependerán del estado en que se encuentre nuestro familiar y el grado de dependencia que presente.

2. Libertad de movimiento pero “controlada”

Es necesario que la persona con Alzheimer no se sienta presionada ni controlada, debemos ofrecerles confianza para que emocionalmente se sientan cómodos y seguros. No obstante, hay que estar vigilantes para que no sufran ningún incidente, de ahí que debamos tomar algunas medidas:

  • En las puertas pon campanillas para que tengas una orientación auditiva de adónde va en cada momento: al baño, a la terraza, a su habitación, a la entrada de la casa…

3. Estimulación diaria

Si no te es posible llevar a tu familiar a un centro de día donde pueda recibir programas de estimulación, siempre será adecuado dedicar de media una o dos horas al día para hacer pequeños ejercicios con ellos:

  • Las personas con Alzheimer reaccionan muy bien a la música, de ahí que sea conveniente ponerles sus canciones favoritas, o animarlos con melodías que de inmediato, harán que reaccionen ante el mundo que les rodea.
  • Haz que lean el periódico, que recuerden el día y el año en el que están, que te digan quién es el presidente, en qué estación están o que, a través de fotografías, te digan quién es quién.
  • Ofrecéles tareas manuales, como labores para tejer, para construir, hacer puzzles e incluso puedes servirte de adecuados programas de estimulación que existen en la red para “estabilizar” sus procesos cognitivos como la atención o la memoria.
  • Dependiendo de su grado de movilidad, siempre será importante que se mantengan activos físicamente.
  • Dentro de sus particularidades procura que anden una media de 10 o 15 minutos diarios por espacios controlados donde no existan riesgos, haz que muevan las piernas, las manos…

4. Chequeos médicos regulares

Es vital que establezcas con su médico controles periódicos para ver no solo como avanza la enfermedad, sino para controlar aspectos tan básicos como las infecciones de orina, o incluso simples deshidrataciones, tan comunes en los ancianos en épocas estivales.

Debemos tener en cuenta que realidades tan comunes como estas suelen ocasionar en la persona dependiente problemas bastante graves.

Recuerda que es importante también controlar que el anciano se toma puntualmente la medicación. Supervísalo en persona, puesto que en ocasiones puede ocurrir que el enfermo tire la medicación y no nos estemos dando cuenta.

5. El poder de las emociones

Un anciano con Alzheimer no recordará tu nombre, o si eres su hija o su hermana, sin embargo, siempre agradecerá esa caricia o ese abrazo. Ese va a ser vuestro lenguaje en el día a día.

No te asustes si en un momento dado reacciona mal y se muestra agresivo,sus emociones ahora están descontroladas, pero con un ambiente seguro, con el apoyo diario y con estímulos afectivos cálidos y constantes, su estado será más estable.

Como ves, estamos hablando en todo momento de las necesidades de la persona dependiente, pero no debes pasar por alto que también tú necesitas apoyo y ayuda.

Nunca dejes a un lado tus relaciones sociales y tus aficiones, intenta sobre todo repartir responsabilidades con otras personas, de ese modo, no te sentirás saturada.

6. Ayúdate de otros profesionales

No pasa nada si te ayudas de otros profesionales en el día a día para cuidar a tu familiar, o si lo llevas a un centro de día o permites que venga un terapeuta a casa. No por ello los quieres menos ni eres un mal cuidador, al contrario.

En ocasiones necesitamos el consejo de profesionales, porque nosotros no somos expertos en esta enfermedad, y porque no podemos ofrecerles una atención tan multidisciplinar.

Una persona con Alzheimer necesita que sepan moverlo si ya no tiene autonomía, necesita que lo aseen cada día, que cuiden de sualimentación, que lo estimulen cognitivamente y que le den la medicación más adecuada.

Nosotros le ofreceremos todo nuestro amor y todo nuestro cuidado, pero no te sientas mal si, en un momento dado, necesitas “más ayuda”. Todo lo que sea para mejorar la calidad de vida de nuestro familiar, estará bien.

Fuente: mejorconsalud.com 

Publicado en Articulos en medios de comunicación, Familiares, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario

Un tratamiento elimina en monos las placas que pueden causar el alzhéimer

Una inyección con anticuerpos logra alcanzar el cerebro y limpiar la proteína acumulada que podría ser la responsable de esta enfermedad degenerativa.

Comparación del cerebro de una persona con alzhéimer, a la izquierda, y otra sana / Washington University

Comparación del cerebro de una persona con alzhéimer, a la izquierda, y otra sana / Washington University

Se dice que el alzhéimer será la epidemia del siglo XXI y que puede “aplastar” materialmente la civilización occidental. Debido al envejecimiento de la población, en España, dentro de 15 años, se calcula que habrá siete millones de afectados y un gasto anual de casi 50.000 millones de euros. Prevenir su aparición debería ser una prioridad tanto sanitaria como económica y un estudio presentado hoy ofrece resultados prometedores para conseguirlo.

A principios del siglo pasado, el neurólogo alemán Alois Alzheimer describió una extraña acumulación de un producto patológico en el cerebro de sus pacientes. Eran las llamadas placas de beta-amiloide, una proteína que se agolpa en el encéfalo y que es la posible causante de la enfermedad. Pero desde los tiempos de Alzheimer ha sido muy difícil atacar este problema, pues el cerebro está protegido por una muralla de excepcional eficiencia conocida como barrera hematoencefálica. Esta deja pasar solo los nutrientes que el cerebro necesita para funcionar y contra su muros se han estrellado cientos de fármacos prometedores sin conseguir traspasarlos.

Hoy un estudio describe un nuevo tratamiento capaz de cruzar esa barrera y reducir la concentración de la insidiosa proteína del alzhéimer. El tratamiento está basado en anticuerpos, agentes que en nuestro sistema inmune reconocen un patógeno y lo eliminan. Debidamente modificados, los anticuerpos descritos en este estudio engañan al cerebro para que les deje pasar pensando que son un nutriente y después bloquean la producción de proteína beta-amiloide. El tratamiento se ha probado en monos.

“Estos resultados nos llevan un paso más cerca del uso de esta tecnología en humanos”, explica Joy Yu, neurobióloga de la empresa estadounidense Genentech (propiedad de Roche) y coautora del estudio, publicado en Science Translational Medicine. El tratamiento consigue reducir en torno a un 50% la concentración de la proteína en el fluido cerebroespinal y un 20% en el cerebro, explica Yu, aunque lo más importante es que cuantos más anticuerpos llegan al cerebro de los monos, más eliminación de proteína se registra. El equipo ya demostró esto mismo en ratones, dice, y ahora ya están intentando mejorar sus anticuerpos para aumentar la cantidad de proteína eliminada.

Cada vez está más claro que la guerra contra el alzhéimer solo se podrá ganar adelantándose a la enfermedad. Para ello hace falta diagnosticar la dolencia de forma cada vez más precoz y desarrollar tratamientos preventivos que impidan su llegada. Este trabajo va en esa línea, aunque aún queda mucho antes de que se convierta en una realidad.

Publicado en Articulos en medios de comunicación | Etiquetado | Deja un comentario

El alzhéimer no puede con la música

El área cerebral que aloja los recuerdos musicales se ve menos dañada por la enfermedad

1435064927_042235_1435224359_noticia_normal

El gráfico muestra (en rojo, arriba) el giro cingulado anterior donde se almacenan los recuerdos musicales. Más abajo, visión bilateral de tres biomarcadores de Alzhéimer, en rojo las más afectadas. / MPI F. HUMAN COGNITIVE AND BRAIN SCIENCES

Sin saber muy bien por qué, la música es una de las pocas armas que tienen los terapeutas para hacer frente al avance del alzhéimer. A pesar de la devastación que provoca esta enfermedad en el cerebro y, en particular, en la memoria, una gran parte de los enfermos conserva sus recuerdos musicales aún en las fases más tardías. Ahora, un estudio señala las posibles causas de este fenómeno: la música la guardamos en áreas cerebrales diferentes de las del resto de los recuerdos.

El lóbulo temporal, la parte del cerebro que va desde la sien hasta la zona posterior del oído es, entre otras cosas, la discoteca de los humanos. Ahí se gestiona nuestra memoria auditiva, canciones incluidas. Estudios con lesionados cerebrales apoyan la idea de que guardamos la música en una red centrada en esa zona. Sin embargo, el lóbulo temporal también es el que sufre antes los estragos del alzhéimer. ¿Cómo se explica entonces que muchos enfermos no sepan ni su nombre ni cómo volver a casa pero reconozcan aquella canción que les emocionó décadas atrás? ¿Cómo algunos pacientes son incapaces de articular palabra y, sin embargo, llegan a tararear temas que triunfaron cuando ellos todavía podían recordar?

Para intentar responder a esas preguntas, investigadores de varios países europeos liderados por neurocientíficos del Instituto Max Planck de Neurociencia y Cognición Humana de Leipzig (Alemania) realizaron un doble experimento. Por un lado, buscaron qué zonas del cerebro se activan cuando oímos canciones. Por el otro, una vez localizadas, analizaron si, en los enfermos de alzhéimer, estas áreas cerebrales presentan algún signo de atrofia o, por el contrario, resisten mejor a la enfermedad.

Para localizar dónde guarda el cerebro la música, los investigadores hicieron escuchar a una treintena de individuos sanos 40 tripletas de canciones. Cada trío estaba formado por un tema muy conocido entresacado de las listas de éxitos desde 1977, nanas y música tradicional alemana. Las otras dos canciones eran, por estilo, tono, ritmo o estado de ánimo, similares a la primera, pero las seleccionaron de entre los fracasos musicales, que no fueran conocidas.

Tal como explican en la revista Brain, el diseño del experimento se basaba en la hipótesis de que la experiencia de oír música es, para el cerebro, diferente de la de recordarla y en ambos procesos intervienen redes cerebrales diferentes. Durante las sesiones, la actividad cerebral de los voluntarios fue registrada mediante la técnica de imagen por resonancia magnética funcional (fMRI). Comprobaron que la música se aloja en zonas del cerebro diferentes de las áreas donde se guardan los otros recuerdos.

“Al menos, los aspectos cruciales de la memoria musical son procesados en áreas cerebrales que no son las que habitualmente se asocian con la memoria episódica, la semántica o la autobiográfica”, dice el neurocientífico del Max Planck y coautor del estudio, Jörn-Henrik Jacobsen. “Pero hay que ser muy cauteloso cuando afirmamos algo tan absoluto como esto”, añade prudente. En concreto, las zonas que mostraron mayor activación al rememorar las canciones fueron el giro cingulado anterior, situado en la zona media del cerebro, y el área motora presuplementaria, ubicada en el lóbulo frontal.

Parte de esa prudencia puede proceder de la metodología que han seguido para realizar la segunda parte de la investigación. Lo ideal habría sido poder estudiar la ubicación de los recuerdos musicales directamente en los enfermos de Alzhéimer y no en la población sana. Pero, como señala Jacobsen, no es sencillo conseguir que un número significativo de pacientes participe en un trabajo como este. Además, está el problema de que muchos de los afectados podrían recordar la canción pero no verbalizar ese recuerdo. Por eso, realizaron un segundo experimento para ver si las zonas donde se guarda la música se ven igual o menos afectadas por la enfermedad del olvido.

Para eso, estudiaron a 20 pacientes con alzhéimer y compararon sus resultados con otra dt.common.streams.StreamServertreintena de individuos sanos, ambos grupos con una media de edad de 68 años. Querían ver en qué estado se encontraban las áreas musicales frente al resto del cerebro. En el diagnóstico y seguimiento de la enfermedad se usan principalmente tres biomarcadores: El grado de deposición del péptido β-amiloide, una molécula que tiende a acumularse formando placas en las fases iniciales de la enfermedad. Otra pista es la alteración del metabolismo de la glucosa en el cerebro. Y, por último, atrofia cortical, un proceso natural a medida que se envejece pero que en el alzhéimer es más acusado.

Las mediciones mostraron que los niveles de deposición de beta-amiloide no presentaban grandes diferencias. Pero, en las áreas musicales de los enfermos, el metabolismo de la glucosa entraba en los niveles normales y la atrofia cortical era hasta 50 veces menor que en otras zonas del cerebro. Para Jacobsen, “que muestren un menor hipometabolismo y atrofia cortical en comparación con las otras zonas cerebrales significa que no se ven tan afectadas en el curso de la enfermedad”. Y añade: “Pero esto solo puede ser observado, creo que nadie puede explicar por qué eso es así. Sin embargo, el giro cingulado anterior muestra una conectividad aumentada en los enfermos de alzhéimer, lo que podría significar incluso que funciona como una región que compensa la pérdida de funcionalidad de las otras”.

“Los recuerdos que más perduran son los que están ligados a una vivencia emocional intensa y justo la música con lo que está más ligado es con las emociones y la emoción es una puerta al recuerdo”, dice la musicoterapeuta de la Fundación Alzheimer España, Fátima Pérez-Robledo. Los resultados del estudio vienen a confirmar su práctica cotidiana. “Muchos de los enfermos igual no recuerdan el nombre de un familiar pero sí la letra de una canción”, asegura.

En su trabajo diario, Pérez-Robledo tiene que hacer muchas veces de pinchadiscos. Si el enfermo está en una fase inicial, él mismo sugiere los temas que le marcaron. “Rebuscamos en su historia musical, las canciones de su niñez, de su adolescencia, para evocar recuerdos. La escuchan, la bailan o la cantan”, explica la terapeuta. Cuando el paciente ya no puede decir qué musica amaba, prueban con las canciones que más se oían cuando era pequeño o, como en muchos casos, es la pareja la que elige aquella canción que sonaba cuando se conocieron.

Fuente: elpais.com 

Publicado en Articulos en medios de comunicación, Familiares, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario

Reunión de apoyo para familiares y cuidadores ASCADA – Julio 2015

11650886_1159692984057325_2086819963_n

Entrada: 2.000 colones por persona (voluntario)

Les esperamos!

Asociación Costarricense de Alzheimer y otras Demencias Asociadas (ASCADA) – 2015

Publicado en Charlas de apoyo mensuales, Familiares, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario

Envejecimiento normal

Primera Jornada Desarrollando Competencias y Amor para la atención de la Persona Adulta Mayor con Deterioro Neurocognitivo 

Envejecimiento normal

Cortesía: Fecrunapa. (Autorizada ASCADA para su publicación)

Publicado en Fecrunapa, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario

Una actividad mental y social activa retrasa los síntomas del Alzheimer

ejercicio_cerebro

Entre las muchas frustraciones que rodean el diagnóstico de Alzheimer, una de las que más preocupan es el hecho de que poco pueden hacer los pacientes, ni los médicos, para detener o tratar la enfermedad. Mientras algunos de los fármacos más prometedores están en desarrollo, los únicos asesoramientos que los médicos ofrecen a los pacientes es que traten de mantenerse mentalmente activos como puedan –por ejemplo con el aprendizaje de nuevas lenguas, lectura, juegos mentales de destreza y, sobre todo, lograr mantener todo lo activamente posible su vida social-. Lo ideal es que la estimulación sea constante, para así lograr mantener las partes sanas del cerebro no afectadas por la enfermedad todo el tiempo tiempo que sea posible. También hay evidencia de que toda una vida repleta de actividad puede acumularse en las llamadas “reservas”, que pueden compensar las funciones del cerebro en las primeras etapas del Alzheimer.

En un informe publicado en la revista Neurology, el Dr. Keith Johnson del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard, y sus colegas, revelan que mantenerse mentalmente y socialmente activo puede retrasar la aparición de problemas de memoria y otros síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Así, mientras que los resultados no muestran que la actividad mental puede afectar a la biología de la enfermedad de Alzheimer en modo alguno, sí que puede tener un impacto significativo en los síntomas. “Y eso es enorme”, como confirma el el doctor David Knopman, profesor de neurología, que fue quien revisó el documento y lo recomendó para su publicación. “Si mantener la actividad mental activa se tradujera en un año o dos de retraso de los síntomas en la población, estaríamos ante un avance enorme.”

En el estudio participaron 186 voluntarios sanos con una edad media de 74 años que accedieron a informar de sus actividades cognitivas actuales y anteriores, así como a someterse a un escáner cerebral para medir los niveles de la proteína llamada amiloide, asociada con el Alzheimer y la memoria. El grupo con una mayor actividad intelectual durante su vida no mostró niveles más bajos de la progresión de Alzheimer que los que reportaron menos estimulación cognitiva. Pero sí que fueron capaces de retrasar la aparición de los síntomas, presumiblemente debido a una base intelectual más fuerte, compensada por los efectos de la enfermedad durante un período de tiempo más largo.

“Si dos personas tienen la misma cantidad ante la enfermedad de Alzheimer, y uno de ellos está comprometido con actividades más cognitivamente estimulantes y el otro no, los síntomas de la enfermedad de Alzheimer aparecerían antes en la persona con una menor actividad y estímulo cognitivo “, tal y como confirma Knopman.

Este es uno de los primeros estudios en investigar la conexión de las personas que sanas mediante el uso de técnicas de imagen con tecnología de última generación, para recoger los depósitos de proteínas en el cerebro.

Leer más:  Una actividad mental y social activa retrasa los síntomas del Alzheimer  http://www.larazon.es/una-actividad-mental-y-social-activa-retrasa-XG9998132#Ttt1QnEhMmillbnu

Fuente: larazon.es

Publicado en Articulos en medios de comunicación, Familiares, Gerenal | Etiquetado | Deja un comentario