La muerte de células cerebrales en la enfermedad de Alzheimer, vinculada a fallo estructural

Europa Press / Madrid

 

Investigadores han identificado una nueva vía biológica implicada en la enfermedad de Alzheimer. En experimentos con moscas de la fruta, el bloqueo de la vía redujo la muerte de células cerebrales, lo que sugiere que la interferencia con la vía podría representar una nueva estrategia prometedora para el tratamiento de la enfermedad en pacientes humanos.

Aproximadamente 5,4 millones de personas en Estados Unidos sufren la enfermedad de Alzheimer, la cual provoca problemas con la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Una de las características de la patología es que una proteína llamada tau forma grumos, o agregados, en el cerebro.

“Hemos identificado varios nuevos procesos celulares que funcionan mal en la ProteineTauenfermedad de Alzheimer por la tau patológica”, dice Bess Frost, profesor asistente del Instituto Barshop de Estudios de la Longevidad y el Envejecimiento en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, en San Antonio, Estados Unidos. “Cada uno de estos procesos que conectan tau con la muerte de las células cerebrales son posibles dianas de medicamentos. Este nuevo conocimiento permitirá un desarrollo más informado de terapias para la enfermedad”, agrega Frost, que presentará estos hallazgos en la Conferencia de Genética Aliada, una reunión organizada por la Sociedad de Genética de América que se celebra en Orlando, Florida, Estados Unidos. “Para el diseño racional de fármacos, es importante poder discriminar entre los eventos celulares que realmente causan la enfermedad, lo que sería un buen objetivo de fármacos, y eventos celulares que sólo son un efecto secundario de la enfermedad”, resalta Frost. “El uso de moscas de la fruta nos permite hacer esto muy rápidamente porque si observamos un proceso en el cerebro de los seres humanos con la enfermedad de Alzheimer, entonces podemos bloquear este proceso en un modelo de mosca de la enfermedad y ver si la mosca se pone mejor y determinar si mueren menos células del cerebro”, agrega.

Mediante el estudio de las células de los cerebros postmortem de personas que tenían la enfermedad de Alzheimer, Frost y sus colegas encontraron previamente que las zonas de ADN que están normalmente firmemente enrolladas en el núcleo de la célula están en su lugar relajadas y desenrolladas en las células cerebrales de los pacientes de Alzheimer. Cuando se desenrolla el ADN se pueden activar genes que deben estar apagados.

En el nuevo trabajo, los investigadores echaron un vistazo más de cerca a los  núcleos de las células del cerebro de pacientes de Alzheimer para averiguar cómo el ADN se pone en un estado desenrollado. Cuando los científicos emplearon una técnica de microscopía de muy alta resolución que permite observar todo el núcleo, se sorprendieron al ver los túneles que atraviesan el núcleo de las células del cerebro de las personas con enfermedad de Alzheimer que no se vieron en las células normales del cerebro. “Queríamos averiguar si estos túneles fueron provocando realmente que las neuronas mueran o si eran un efecto secundario de la enfermedad –relata Frost–. Mediante el uso de la mosca modelo de la enfermedad de Alzheimer en el que genéticamente bloqueamos el proceso de formación del túnel encontramos que, efectivamente, murieron menos células cerebrales y las moscas vivieron más tiempo. Ahora estamos realizando experimentos de laboratorio para ver si también podemos bloquear el proceso con fármacos”.

Después de identificar este primer potencial objetivo farmacológico, los investigadores continuaron con sus experimentos para aclarar aún más esta vía biológica. El núcleo de la célula está rodeado por lo que se conoce como el  nucleoesqueleto, un andamiaje estructural hecho de la proteína lamina. Los autores encontraron que cuando la nucleoesqueleto se rompe y forma túneles, el ADN en el interior ya no se puede anclar al nucleoesqueleto y queda desenredado, es decir, que se requiere la interacción entre el ADN firmemente enrollado y el nucleoesqueleto para mantener la arquitectura general en 3D del ADN.

También descubrieron que la Tau que se agrega en el cerebro de las personas con enfermedad de Alzheimer interrumpe el nucleoesqueleto por una super estabilización del citoesqueleto de actina que se encuentra fuera del núcleo, en el citoplasma de la célula. Esto interrumpe el acoplamiento normal entre el citoesqueleto de actina y la nucleoesqueleto de lamina, que, a su vez, hace que el ADN bien enroscado se relaje, provocando que los genes se activen y, en consecuencia, las células cerebrales mueran.

 

Fuente:  www.canarias7. es

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?Id=427639

Acerca de ascadacr

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.
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