Estrategias básicas para cuidar a un familiar con Alzheimer

Para que no se sientan vigilados y estén seguros en todo momento, podemos poner algún tipo de artefacto sonoro o campanilla en las puertas de las estancias para saber adónde van

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Cuando nos dan el diagnóstico de que algún familiar cercano sufre Alzheimer, nuestra vida cambia. Es entonces cuando se inicia un nuevo proceso en el cual, es vital que toda la familia se mantenga unida.

No solo debe priorizarse el bienestar del enfermo, que es fundamental, sino también nuestra fortaleza emocional y el aprender a enfocar el día a día de otro modo para asegurar una buena calidad de vida, tanto para el dependiente como para los cuidadores.

Hemos de tener en cuenta también que a día de hoy la longevidad es más elevada, con lo cual, es frecuente que ancianos con edades comprendidas entre los 70 y 80 años tengan mayor probabilidad de ser diagnosticados con enfermedad de Alzheimer.

No obstante, a pesar de ser conscientes de que estamos ante una de las enfermedades más tristes que puede sufrir el ser humano, ahí donde el olvido desdibuja grandes vidas y experiencias únicas, los pacientes con demencias suelen reaccionar muy bien a las emociones.

Ese lenguaje único y universal que nunca debemos dejar de practicar con ellos a pesar de que no nos reconozcan.

Te invitamos a conocer una serie de pautas que te irán muy bien para atender a tu familiar con Alzheimer.

1. La importancia de las rutinas

Cuando a un anciano con demencia le ofrecemos un medio seguro, controlado y familiar donde se siga una rutina habitual, la persona se va a sentir más tranquila.

Cualquier cambio inesperado va a ocasionarles un estrés innecesario y una preocupación que puede llegar a desequilibrarlos emocionalmente, de ahí que valga la pena tener en cuenta estos consejos:

  • Que la persona se vea envuelta de cosas que le son conocidas y que hayan formado parte de su vida: las fotografías, objetos personales, sus libros, flores, sus mascotas
  • Procura que haya estímulos visuales que les recuerden cada día dónde están y en qué día están (calendarios con fotos de la ciudad donde viven…).
  • Establece horarios fijos para las comidas. Ten muy en cuenta que a pesar de haber desayunado, por ejemplo, es muy posible que lo olviden y que te lo pidan de nuevo.
    • ¿Qué podemos hacer? Procura que tengan un reloj lo bastante grande a su lado donde podamos marcar los horarios de comidas para que lo vean a simple vista.
  • Ahora bien, cabe decir que estos consejos, sin duda, dependerán del estado en que se encuentre nuestro familiar y el grado de dependencia que presente.

2. Libertad de movimiento pero “controlada”

Es necesario que la persona con Alzheimer no se sienta presionada ni controlada, debemos ofrecerles confianza para que emocionalmente se sientan cómodos y seguros. No obstante, hay que estar vigilantes para que no sufran ningún incidente, de ahí que debamos tomar algunas medidas:

  • En las puertas pon campanillas para que tengas una orientación auditiva de adónde va en cada momento: al baño, a la terraza, a su habitación, a la entrada de la casa…

3. Estimulación diaria

Si no te es posible llevar a tu familiar a un centro de día donde pueda recibir programas de estimulación, siempre será adecuado dedicar de media una o dos horas al día para hacer pequeños ejercicios con ellos:

  • Las personas con Alzheimer reaccionan muy bien a la música, de ahí que sea conveniente ponerles sus canciones favoritas, o animarlos con melodías que de inmediato, harán que reaccionen ante el mundo que les rodea.
  • Haz que lean el periódico, que recuerden el día y el año en el que están, que te digan quién es el presidente, en qué estación están o que, a través de fotografías, te digan quién es quién.
  • Ofrecéles tareas manuales, como labores para tejer, para construir, hacer puzzles e incluso puedes servirte de adecuados programas de estimulación que existen en la red para “estabilizar” sus procesos cognitivos como la atención o la memoria.
  • Dependiendo de su grado de movilidad, siempre será importante que se mantengan activos físicamente.
  • Dentro de sus particularidades procura que anden una media de 10 o 15 minutos diarios por espacios controlados donde no existan riesgos, haz que muevan las piernas, las manos…

4. Chequeos médicos regulares

Es vital que establezcas con su médico controles periódicos para ver no solo como avanza la enfermedad, sino para controlar aspectos tan básicos como las infecciones de orina, o incluso simples deshidrataciones, tan comunes en los ancianos en épocas estivales.

Debemos tener en cuenta que realidades tan comunes como estas suelen ocasionar en la persona dependiente problemas bastante graves.

Recuerda que es importante también controlar que el anciano se toma puntualmente la medicación. Supervísalo en persona, puesto que en ocasiones puede ocurrir que el enfermo tire la medicación y no nos estemos dando cuenta.

5. El poder de las emociones

Un anciano con Alzheimer no recordará tu nombre, o si eres su hija o su hermana, sin embargo, siempre agradecerá esa caricia o ese abrazo. Ese va a ser vuestro lenguaje en el día a día.

No te asustes si en un momento dado reacciona mal y se muestra agresivo,sus emociones ahora están descontroladas, pero con un ambiente seguro, con el apoyo diario y con estímulos afectivos cálidos y constantes, su estado será más estable.

Como ves, estamos hablando en todo momento de las necesidades de la persona dependiente, pero no debes pasar por alto que también tú necesitas apoyo y ayuda.

Nunca dejes a un lado tus relaciones sociales y tus aficiones, intenta sobre todo repartir responsabilidades con otras personas, de ese modo, no te sentirás saturada.

6. Ayúdate de otros profesionales

No pasa nada si te ayudas de otros profesionales en el día a día para cuidar a tu familiar, o si lo llevas a un centro de día o permites que venga un terapeuta a casa. No por ello los quieres menos ni eres un mal cuidador, al contrario.

En ocasiones necesitamos el consejo de profesionales, porque nosotros no somos expertos en esta enfermedad, y porque no podemos ofrecerles una atención tan multidisciplinar.

Una persona con Alzheimer necesita que sepan moverlo si ya no tiene autonomía, necesita que lo aseen cada día, que cuiden de sualimentación, que lo estimulen cognitivamente y que le den la medicación más adecuada.

Nosotros le ofreceremos todo nuestro amor y todo nuestro cuidado, pero no te sientas mal si, en un momento dado, necesitas “más ayuda”. Todo lo que sea para mejorar la calidad de vida de nuestro familiar, estará bien.

Fuente: mejorconsalud.com 

Acerca de ascadacr

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.
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