Un tratamiento elimina en monos las placas que pueden causar el alzhéimer

Una inyección con anticuerpos logra alcanzar el cerebro y limpiar la proteína acumulada que podría ser la responsable de esta enfermedad degenerativa.

Comparación del cerebro de una persona con alzhéimer, a la izquierda, y otra sana / Washington University

Comparación del cerebro de una persona con alzhéimer, a la izquierda, y otra sana / Washington University

Se dice que el alzhéimer será la epidemia del siglo XXI y que puede “aplastar” materialmente la civilización occidental. Debido al envejecimiento de la población, en España, dentro de 15 años, se calcula que habrá siete millones de afectados y un gasto anual de casi 50.000 millones de euros. Prevenir su aparición debería ser una prioridad tanto sanitaria como económica y un estudio presentado hoy ofrece resultados prometedores para conseguirlo.

A principios del siglo pasado, el neurólogo alemán Alois Alzheimer describió una extraña acumulación de un producto patológico en el cerebro de sus pacientes. Eran las llamadas placas de beta-amiloide, una proteína que se agolpa en el encéfalo y que es la posible causante de la enfermedad. Pero desde los tiempos de Alzheimer ha sido muy difícil atacar este problema, pues el cerebro está protegido por una muralla de excepcional eficiencia conocida como barrera hematoencefálica. Esta deja pasar solo los nutrientes que el cerebro necesita para funcionar y contra su muros se han estrellado cientos de fármacos prometedores sin conseguir traspasarlos.

Hoy un estudio describe un nuevo tratamiento capaz de cruzar esa barrera y reducir la concentración de la insidiosa proteína del alzhéimer. El tratamiento está basado en anticuerpos, agentes que en nuestro sistema inmune reconocen un patógeno y lo eliminan. Debidamente modificados, los anticuerpos descritos en este estudio engañan al cerebro para que les deje pasar pensando que son un nutriente y después bloquean la producción de proteína beta-amiloide. El tratamiento se ha probado en monos.

“Estos resultados nos llevan un paso más cerca del uso de esta tecnología en humanos”, explica Joy Yu, neurobióloga de la empresa estadounidense Genentech (propiedad de Roche) y coautora del estudio, publicado en Science Translational Medicine. El tratamiento consigue reducir en torno a un 50% la concentración de la proteína en el fluido cerebroespinal y un 20% en el cerebro, explica Yu, aunque lo más importante es que cuantos más anticuerpos llegan al cerebro de los monos, más eliminación de proteína se registra. El equipo ya demostró esto mismo en ratones, dice, y ahora ya están intentando mejorar sus anticuerpos para aumentar la cantidad de proteína eliminada.

Cada vez está más claro que la guerra contra el alzhéimer solo se podrá ganar adelantándose a la enfermedad. Para ello hace falta diagnosticar la dolencia de forma cada vez más precoz y desarrollar tratamientos preventivos que impidan su llegada. Este trabajo va en esa línea, aunque aún queda mucho antes de que se convierta en una realidad.

Acerca de ascadacr

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.
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