El sentir de un cuidador

294461_255676817785541_108904825796075_1002751_3627812_n

EL CUIDADOR

         (de Alzheimer y otras demencias asociadas)                                                    

Febrero del 2013

                                    Nunca hubiera pensado que algún día sería “un cuidador” según acuña el término Ascada, relacionándolo con las personas que cuidan enfermos con Alzheimer o demencias asociadas. Les hago este relato porque una pariente dice no saber exactamente que es un cuidador de enfermos con estas patologías.

En realidad yo no quería aceptar que necesitara ayuda, pero el tiempo me ha enseñado lo contrario: es casi inexplicable en que consiste ese agotamiento, esa frustración, esa tristeza, ese desconsuelo y también posiblemente algo de rabia, ver a un ser querido que se va convirtiendo en una persona con una conciencia, que es como las fachadas que usan en las películas, donde es solo la fachada pero detrás está vacío; si el que cuida no tiene una relación amorosa con el enfermo el impacto es menor, pero si la tiene es indescriptible la repercusión en el cuidador al sentir como se va “vaciando la mente” de todo aquello que constituía aquella persona cuando uno la conoció, profundizándose una soledad íntima que se va acentuando con el pasar del tiempo.

En el proceso de mi esposa que comenzó hace seis años cuando el psiquiatra Walter Herrera comenzó a verla, el deterioro ha sido muy lento, pero el 25 de Dic. pasado me preguntó cuando había llegado, que si entré por la ventana, que quien era. Días después se asombraba de que su hijo mayor estuviera casado; en ese “evento”  su memoria “dio un brinco” que me borró a mi y otra gran parte de sus recuerdos. Por todas esas razones es que la persona que cuida debe oxigenarse, porque mientras está uno con la enferma o enfermo, está viviendo en otro mundo que cada ves se pone más difícil de entender.

Eso es todo y más, mil detalles que solamente estando siempre con el enfermo se pueden experimentar.

Si hay algo que compensa todo ese agotamiento, un amor tan tierno que le devuelven a uno por sentir ellos que somos su razón de estar vivos aun en ese mundo tan fuera de lo normal.

                           Autor:  Carlos Alberto Borbón S.

                                cecarbón@racsa.co.cr

 

Anuncios

Acerca de ascadacr

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.
Esta entrada fue publicada en Cartas de familiares, Familiares, Gerenal, Pacientes y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El sentir de un cuidador

  1. ma. patricia vera olivo dijo:

    para Carlos Alberto Borbón, ni te imaginas como tus palabras me representan…es una pena indescriptible….

    Me gusta

  2. Ana Arias dijo:

    Todas estas enfermedades cerebrales son bastante complicadas. Esa complejidad afecta muchísimo a la familia que vive cerca, a la familia inmediata y en especial al cuidador. Pero créanme que la situación es bastante más compleja cuando el paciente es joven, cuando sus hijos apenas empiezan la primaria. A mi esposo recién se le diagnosticó Parálisis Supraneuronal Progresiva. El deterioro es muy rápido…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s