Diferencias entre un cuidador capacitado y uno no capacitado (2da. parte)

CUIDADOR CAPACITADO:

10 señales de alarma:

Ante la pérdida de memoria y las constantes preguntas del paciente, el cuidador responde una o dos veces y posteriormente distrae al paciente.

Simplifican las tareas y adaptan las actividades a las capacidades y habilidades del paciente.

En el lenguaje, opta por hablar despacio, hace preguntas cortas y directas. Estimulan la comunicación y prestan atención al lenguaje no verbal del paciente.

En la desorientación, utilizan letreros, calendarios. Se sientan al lado para hablar con el paciente, caminan y distraen con otras actividades. Además evitan lugares que ponen incomodo al paciente.

Aumentan vigilancia, no reclaman ante pérdida de objetos, no regaña; porque sabe que la causa de todas las alteraciones es la enfermedad. Por la capacitación los síntomas no los toman por sorpresa.

Ante la pérdida de iniciativa, los cuidadores estimulan al paciente, dan opciones de actividades y tienen mucha paciencia.

 Pérdida de habilidades:

En la alimentación observa el lenguaje corporal, reconoce el momento de pasar de alimento sólido a líquido, saben cuándo cambiar utensilios, usa horarios, respetan al paciente cuando no quiere más y utilizan frases de estímulo.

Ante la ambulación aumentan vigilancia, entretienen y ponen  al paciente a hacer ejercicios.

Con el sueño, tratan de mantener activos a los pacientes, conocen los efectos de los medicamentos y con las pesadillas tranquilizan a los pacientes.

En el control de esfínter, usan palabras de estimulación, respetan la intimidad del paciente, tienen horarios, usan guantes y explican al paciente lo que se les va a realizar.

Para los fármacos se ayudan con horarios, busca ayuda profesional, conoce los efectos secundarios de medicamentos, muelen las pastillas y mantienen los medicamentos lejos del alcance de los pacientes.

En la parte de higiene y autocuidado, trabajan con un libro o diario (donde reportan estado del paciente). Bañan a los pacientes con técnicas que facilitan la labor con palabras estimulantes e involucran al paciente.

Cuando el paciente está deprimido identifica síntomas, comprende al paciente y refiere al especialista.

Movilización:

Estos cuidadores al recibir entrenamiento, conocen cuáles son las posturas para la movilización tanto de su persona como de su paciente, reconocen cuál es el tipo de fuerza física necesaria para la movilización y de dónde se tiene que levantar a un paciente con Alzheimer.  Estos conocimientos les permiten prevenir golpes, fracturas, caídas, desgaste físico y lesiones de piel tanto en el paciente como en ellos mismos.

Todo el conocimiento adquirido no sólo les genera seguridad y confianza, sino que, también les permite disminuir los niveles de estrés.

Actividades recreativas y terapéuticas con el paciente:

Estos cuidadores conocen una gran gama de actividades para realizar con sus pacientes, gracias a la capacitación; es importante resaltar que estos cuidadores aplican las actividades con el objetivo no sólo de recrear, entretener o mantener ocupado al paciente, sino que buscan estimular al paciente a través de las actividades, retrasando así los efectos de la enfermedad y mantienen las capacidades y habilidades del paciente por mayor tiempo. 

Actividades recreativas para sí mismo (cuidador):

Estos cuidadores saben los riesgos del cuidador, por ende tratan de protegerse y cuidarse con actividades que les permitan salir de la rutina. 

Primeros auxilios:

Al recibir entrenamiento tienen seguridad, confianza, reconocen que aunque tengan conocimientos, el aplicar primeros auxilios conlleva nerviosismo, pero saben cuáles son las pautas a seguir y mantienen la calma.

 

 CUIDADOR NO CAPACITADO:

10 señales de alarma:

Calidad de vida del paciente:

Salvaguardan la integridad de los pacientes, velan por la satisfacción de las necesidades de sus pacientes de acuerdo a sus posibilidades, emocionales, espirituales, familiares, sociales, económicas, físicas y psicológicas.

Todas las señales, los toman por sorpresa.

Ante la pérdida de memoria, ellos siempre responden a las preguntas de sus pacientes, lo aumenta su estrés y baja el nivel de tolerancia.

Se impactan porque el paciente ya no puede realizar tareas simples.

Se siente impotente para comprender, el comportamiento de su paciente.

Se siente inseguro y con temores, por no saber cómo afrontar los síntomas del paciente.

Vive con la incertidumbre de si sus acciones son adecuadas y convenientes para su paciente.

Se sienten mal por las acusaciones de robo de sus pacientes, ante la pérdida de objetos.

Cree que el paciente, finge muchos síntomas y que son cosas de la persona adulta mayor (estereotipo).

Ante los cambios de personalidad, comportamiento, pérdida de memoria, estos cuidadores optan por confrontar a sus pacientes, lo que genera cansancio, discusiones y alteración de sus pacientes.

Pérdida de habilidades:

En la alimentación, se asusta, siente impotencia porque no sabe qué hacer.

La ambulación lo agota por el esfuerzo físico, duermen menos, no entienden que le pasa al paciente, quieren que el paciente se aquiete.

Se irrita cuando el paciente no quiere dormir, lo que genera agotamiento por los desvelos, no saben qué hacer ante las alteraciones del sueño.

Los medicamentos los tienen lejos del alcance de los pacientes, no conocen sobre los medicamentos y cuando no saben llaman al farmacéutico.

En la higiene y autocuidado, los cuidadores aumentan vigilancia, pero temen las etapas avanzadas de la enfermedad porque no se sienten capacitados debido a las complicaciones.

En el manejo del tiempo libre, estos cuidadores carecen de actividades para realizar con sus pacientes, por ello sienten un deseo de conocer más sobre la enfermedad, saben que deben capacitarse.

Ante una depresión o estado de ánimo bajo de sus pacientes, estos cuidadores desconocen cuáles son las medidas a tomar y tienen muchas preguntas de qué hacer, además, tienen a confrontar y hacer reaccionar a sus pacientes, lo que pone a los mismos en un estado de shock.

Movilización:

Al no tener entrenamiento, existe tensión muscular, inseguridad, lesiones y se puede sin intención cometer negligencia por ejemplo ante una caída levantar al paciente para descartar fracturas.

Un cuidador comentó: 

producto de no conocer uno las cosas, pierde la paz y la tranquilidad

Actividades recreativas y terapéuticas con el paciente:

Los cuidadores no capacitados, si realizan actividades como por ejemplo: sopas de letras, pero las actividades nunca varían y se hacen más por mantener ocupado al paciente y poder realizar así otras tareas.

Actividades recreativas para si mismo (cuidador)

El hecho de poder asistir a las reuniones mensuales de la Asociación de Alzheimer, estos cuidadores con mucho esfuerzo y sacrificio tratan de hacer deporte, tener actividad social y mantener intereses.

Primeros Auxilios:

Se cae en negligencia, por falta de capacitación.  Estos les genera mayor estrés, porque saben que en cualquier momento sucede una emergencia.

Calidad de vida del paciente:

Salvaguardar la integridad de los pacientes, pero no cuentan con las herramientas y conocimientos necesarios.

Fuente: Charla de apoyo para familiares y cuidadores, febrero 2011, Asociación Costarricense de Alzheimer, por Lic. Jenny Zúñiga Madrigal y Lic. Magdalena Cruz Sibaja.

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Acerca de ascadacr

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.
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