Los ancianos

Los ancianos: ellos representan nuestras raíces

Por Nereyda Barceló Fundora

amorPara todas las criaturas humanas, los ancianos representan nuestras propias raíces. Son el símbolo de la prudencia y de los consejos.

Y no se entiende cómo podemos privar de nuestro amor, precisamente a los seres más débiles, a las personas que lo han dado todo por nosotros. Amar a los ancianos es una demostración de agradecimiento por sus desvelos con nuestra familia durante toda su vida útil, por la herencia material y espiritual que han dejado a las nuevas generaciones.

¿Cómo es posible que cuando más necesiten de nosotros no les demos todo el amor y los cuidados que ellos merecen?.

 Sabemos que la vida es el primero de los bienes que tenemos los seres humanos. Teóricamente, la vida tiene para todos nosotros un enorme valor, aunque prácticamente el valor real que se atribuye a una vida concreta depende casi siempre de las circunstancias en las que se encuentra.

Para algunas personas no vale lo mismo la vida de un deportista que la de un discapacitado.

Mucha gente no considera con el mismo aprecio la vida de un anciano que la de un joven.

De forma subconsciente, la mayoría de las veces a la gente le importa menos la vida de un ciudadano de un país lejano que la de un vecino nuestro. Eso por no recordar el desprecio con el que algunas personas miran la vida de un adversario. ¿Pero la vida de un anciano no nos merece el mayor respeto?.

 En las sociedades antiguas, los ancianos eran venerados, respetados yancianos consultados a la hora de tomar las grandes decisiones. Y cuando ya no podían valerse por sí mismos, recibían las mejores atenciones y los mejores cuidados de que disponía el grupo.

En las sociedades modernas desarrolladas, los ancianos son casi un estorbo.

Son retirados de los ámbitos de producción y decisión y se procura que con sus decisiones no interfieran en la marcha de los asuntos de una entidad o empresa. Y en el mismo seno de la familia. En muchos casos, las personas mayores comienzan muy pronto a estorbar.

 A veces, en muchos lugares del mundo, son arrancadas de su lugar de residencia y entonces la falta de humanidad queda dramáticamente al descubierto.

La familia juega un importante papel en esto de proteger a los ancianos, es algo que debe enseñarse a los niños para que respeten a los ancianos, los protejan y les tengan la máxima consideración.

Si desde pequeños no contribuimos a valorar lo mucho que valen los ancianos de la familia, que son los pilares del hogar, no podremos sentirnos orgullosos de la educación que hemos brindado a nuestros hijos porque ellos a su vez deben continuar esas sabias enseñanzas de valores morales.

Brindarle amor, comprensión, y respeto a nuestros ancianos, así como hacerles algún regalo o halago propiciará que ellos se sientan amados y amparados como se merecen y esas acciones contribuirán a elevar su autoestima y hasta les ayudará a lograr mejor salud.

Reflexionemos sobre el contenido de este escrito que a continuación les pongo a su disposición.

SOY INVISIBLE

ANCIANOS1

No sé a cómo estamos. En esta casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña.

Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de los santos, que colgábamos al lado del tocador… pero ya no hay nada de eso, todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo, yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.

Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aún, acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que está en el patio de atrás.

Prometieron cambiarme el vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.

Desde hace mucho tiempo tenía intenciones de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz y, cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar dónde lo había puesto.

A mis años, las cosas se pierden fácilmente; claro que es una enfermedad de esas, de las cosas, porque estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen.

La otra tarde caí en cuenta de que mi voz también ha desaparecido.Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos, no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno y les van a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza, me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar la taza de café.

Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón. Pero nadie viene…

El otro día les dije que cuando me muriera entonces sí me iban afjm0526-ancianos extrañar. El nieto más pequeño dijo: _»¿Y es que estás viva, abuela?…» Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír.

Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio. Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezar conmigo.

Cuando mi yerno se enfermó, tuve la oportunidad de serle útil; le llevé un té especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomará.

Sólo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando. Mi corazón también…

Un viernes se alborotaron los niños y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos el día de campo. Me puse muy contenta.¡Hacía tanto tiempo que no salía y menos al campo!.

 El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos.

Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro. Yo ya estaba lista y muy alegre me paré en el zaguán a esperarlos…

ancianos2Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto o porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque.

Sentí clarito cómo mi corazón se encogió, la barbilla me temblaba como cuando uno no aguanta las ganas de llorar.

Vivo con mi familia y cada día me hago más vieja, pero cosa curiosa, ya no cumplo años. Nadie lo recuerda. Todos están tan ocupados…

Yo los entiendo, ellos sí hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, lloran, se abrazan, se besan. Y yo no sé a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos; era un gusto enrome el que me daba tenerlos en mis brazos, como si fueran míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí.

La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantarmaltrato_de_ancianos3[1] canciones de cuna que nunca creí recordar. Pero un día mi nieta Laura, que acababa de tener un bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Ya no me acerqué más, no fuera a ser que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contagiarlos!.

 Yo los bendigo a todos y les perdono, porque: ¿Qué culpa tienen los pobres de que yo me haya vuelto invisible?.

 SI TIENES UN ANCIANO EN CASA, CUIDALO, DISFRÚTALO Y HAZLE SABER QUE LO VES, QUE LO AMAS, QUE LO TOMAS EN CUENTA Y QUE TE IMPORTA.

(Autor desconocido de Invisible)

Publicado por ASCADACR

Organización sin fines de lucro, en pro de familiares y cuidadores de pacientes con Alzheimer y enfermedades afines.

2 comentarios sobre “Los ancianos

  1. Hola;
    Que bueno encontrar en la web blogs que contribuyan al fortalecimiento de la conciencia en un mundo donde la parte moral y espiritual están siendo soslayadas.
    En el blog que manejo con la Fundación Volvamos a la Gente Escuela Nueva y que hemos titulado Escuela Nueva Activa: Una realidad que trasciende más allá del aula, y donde propendemos fortalecer una cultura de respeto, comprensión, tolerancia, etc. he decidido colocar vuestro enlace para que muchas personas puedan conocer este espacio que sin duda contribuye a nuestro objetivo y que debería ser el objetivo de todos los que intervienen de alguno manera en esta tarea de formar más que hombres, seres humanos y más que buenos intelectuales una buena sociedad.
    Si por casualidad tenéis inconvenientes con mi propuesta hágamenlo saber. Ya sea a mi correo o en un comentario en el blog.

    Con respeto y cariño;

    Desde Colombia,

    D.Y.L

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    1. Estimada doña Deibi:

      Primero darle las gracias por hacernos el honor de visitarnos.

      Ningún inconveniente, todo lo contrario, muchas gracias por ayudarnos a poder seguir ayudando a más personas.

      Nos parece maravillosa su Fundación, siga adelante que lo que más cuesta es lo que más vale. Hay que sembrar buenas semillas apesar del mal tiempo, pues siempre terminaran por germinar y dar su dulce fruto.

      Un fuerte abrazo,
      Dios le bendiga!.
      ASCADA

      Me gusta

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